Diseñado para cabellos normales o finos, este cepillo no solo desenreda con delicadeza, sino que transforma cada gesto en un ritual de bienestar. Su almohadilla de goma patentada se adapta a la forma del cuero cabelludo, proporcionando un masaje estimulante que activa la microcirculación y evita tirones o roturas. El resultado es un cabello más sano, fuerte y visiblemente cuidado con el paso del tiempo.
Fabricado artesanalmente en Inglaterra desde 1885 y rematado con un mango pulido a mano, es una pieza pensada para durar toda la vida. Incluye además un limpiador de cerdas de nylon, para conservar intactas sus prestaciones durante décadas.
Invertir en Mason Pearson no es un capricho: es elegir calidad, tradición y respeto por el cabello.
Un objeto atemporal que convierte el cuidado diario en un gesto de lujo silencioso.
Porque cuando algo es perfecto, no necesita cambiar.






