Orto Parisi

Orto Parisi afirma que nuestro cuerpo puede ser experimentado como un jardín y que sus olores son el verdadero espejo de nuestra alma. Las partes del cuerpo que tienen más olor son aquellas en las que se concentra más el alma. Los olores fuertes se han convertido en desagradables para nosotros. Porque el exceso de alma es intolerable hasta el punto de que nuestro animalismo innato se reprime y rompe debido a la civilización. Este proyecto es mi jardín que yo he plantado, fertilizado, cultivado y cosechado.

Cuenta Alessandro Gualtieri que su abuelo solía usar tobos o cubetas para recoger sus necesidades primarias. Las cuales servían luego para fertilizar su jardín, el cual asegura “desprendía un aire de infinitud”. Por lo que no es de extrañar que Alessandro Gualtieri dedicara la creación de la casa Orto Parisi a su antecesor: “A mi abuelo Vincenzo Parisi y para los que aprovechan el tiempo en experimentar y difundir el perfume de la vida”.

Este proyecto cultivado en el jardín de Gualtieri y su abuelo, nos invita a concebir nuestro cuerpo a modo templo y jardín, ya que los olores que cosechamos son en cierto modo espejos del alma.