MASON PEARSON: UN CEPILLO DE 1885 QUE SE SIGUE HACIENDO CASI IGUAL
Un cepillo de pelo en una perfumería no es lo primero que alguien espera encontrar, lo sabemos. Cuando incorporamos Mason Pearson a Erlai tampoco teníamos claro cómo iba a funcionar. Resultó que mucha gente ya conocía la marca y llevaba tiempo buscando dónde comprarla, y hoy es de los productos que más sorprenden en la tienda.
Por eso le dedicamos un artículo entero: la historia de la marca, qué lleva un Mason Pearson por dentro, cómo elegir el tuyo y cómo cuidarlo para que te dure décadas.

UN INGENIERO DE YORKSHIRE Y UNA MÁQUINA DE TALADRAR CEPILLOS
Mason Pearson no empezó haciendo cepillos. Era ingeniero y en Bradford, en Yorkshire, diseñaba maquinaria para procesar lana. A mediados de la década de 1860 se mudó a Londres y entró a trabajar en la British Steam Brush Works, una fábrica del East End donde los cepillos se hacían a mano, uno a uno.
Venía del mundo de las máquinas, así que se puso a mecanizar el proceso. Inventó una máquina automática para taladrar los cepillos y en 1885 consiguió por ella una medalla de plata en la Exposición Internacional de Invenciones de Londres. Ese mismo año dio un paso más y creó el cepillo «neumático» con almohadilla de goma, el que todavía se fabrica.

Murió al año siguiente, a los 64. Su viuda, Mary, llevó el negocio unos veinte años junto con el hijo mayor, y la empresa pasó a llamarse Mason Pearson Brothers, aunque según la propia marca las hermanas también tenían mucho que ver. Hoy sigue siendo un negocio familiar. En 2009 se trasladó a Rainham, en el este de Londres, para dejar sitio a las obras de los Juegos Olímpicos, y emplea a más de sesenta personas.
QUÉ LLEVA POR DENTRO
Lo importante está debajo de las cerdas. Los mechones van clavados en un cojín de goma que cede al cepillar y se adapta a la forma de la cabeza. El cojín tiene un pequeño orificio de ventilación (más abajo verás por qué importa) y las cerdas se colocan en anillos: siete en los modelos grandes como el Junior, cinco en los de bolsillo.
Hacer uno lleva 18 fases y algunas siguen siendo manuales. Las cerdas se seleccionan a mano y el mango se pule y se graba también a mano. El diseño actual es prácticamente el que ya tenían en los años veinte.
Un detalle que nos gusta: cuando salió el primero no había secadores ni productos de peinado. Era un cepillo para cuidar el pelo y nada más, y esa sigue siendo la idea. Desde los años ochenta hacen también peines, como el Dressing Comb C1 que tenemos en la tienda.
JABALÍ, MIXTO O DE BOLSILLO
Entre un modelo y otro cambian sobre todo el tipo de cerda y el tamaño. Una guía rápida:
Jabalí puro: cerdas naturales y rígidas. Van bien en pelo fino o normal y reparten el sebo del cuero cabelludo hacia las puntas, que es lo que da ese brillo.
Jabalí y nailon: el nailon ayuda a desenredar, así que es la opción para pelo normal o grueso.
Bolsillo: cinco anillos de cerdas y cabe en el bolso. Funciona como segundo cepillo para llevar encima o como cepillo principal si tienes el pelo corto o medio.

La colección se presenta en azul, rubí oscuro, marfil y rosa, según el modelo. De los que tenemos, estos dos nos parecen los más claros para empezar:
Mason Pearson BN2 Junior Siete anillos de cerdas de jabalí y nailon, pensado para pelo normal o grueso. Es uno de los modelos originales de la marca y de los más grandes. Lo pondríamos primero para quien tenga mucho pelo o mucho volumen.
Mason Pearson B4 Pocket Cinco anillos de jabalí puro, para pelo fino o normal. Es el pequeño, el que viaja en el bolso. Para pelo fino, o como segundo cepillo, es el que elegiríamos.
Tenemos además los Handy (B3 y BN3), de tamaño medio, y el BN4, el de bolsillo con nailon.
CUIDAR UN CEPILLO QUE DURA DÉCADAS

Un cepillo así se mantiene limpio, y se hace en pocos pasos. Este es el protocolo que recomendamos:
1. Quita a mano los pelos acumulados.
2. Prepara una espuma suave con agua tibia y jabón neutro y pasa el cepillo limpiador, con las cerdas hacia abajo, entre las púas: primero en vertical y luego en horizontal. Evita que el agua entre por el orificio de ventilación.
3. Si usas la fórmula limpiadora de la marca, vaporízala sobre las púas y déjala actuar unos minutos. Nada de productos con aceites, alcohol u otros químicos.
4. Retira el exceso con un paño seco y repite el cepillado.
5. Déjalo secar al menos cuatro horas, con las cerdas hacia arriba.
Mason Pearson Cleaning Brush El cepillo limpiador llega entre las púas y quita residuos, grasa y acumulaciones que afectan tanto al cepillo como al pelo. Un gesto pequeño que alarga bastante la vida del cepillo.
¿Y QUÉ PINTA ESTO EN UNA PERFUMERÍA?
Más de lo que parece. En nuestro artículo sobre cómo perfumarse contamos que el pelo retiene la fragancia muchas más horas que la piel. Con eso en mente tiene sentido cuidarlo: un pelo desenredado y con brillo es un buen punto de partida para llevar perfume.
Y hay otra razón, más sencilla. Casi todo lo que tenemos en Erlai son objetos con historia real detrás y hechos para durar, y un cepillo que lleva más de 140 años fabricándose casi igual encaja ahí sin forzar nada.
Si dudas entre jabalí y mixto, escríbenos por WhatsApp o pásate por la tienda de Bilbao y lo vemos contigo.
Descubre toda la colección en Perfumeria Erlai.