La salida es aromática y vibrante. La salvia, la menta y el comino crean una apertura fresca y especiada, enriquecida por el carácter inesperado del pistacho, el tabaco y el café verde, que aportan un matiz profundo y ligeramente tostado.
En el corazón, la fragancia se adentra en el paisaje montañoso. El pachulí y la madera de cedro se funden con el aroma cálido y natural del heno seco, evocando praderas abiertas y el crujido de la hierba bajo las pezuñas.
El fondo revela su carácter más majestuoso. El cuero y el almizcle crean una base poderosa y animal, elegante y persistente, que permanece sobre la piel con una presencia firme y orgullosa.
Deer es una fragancia masculina profundamente instintiva, donde la elegancia se encuentra con la fuerza de la naturaleza salvaje.
Aromas de montaña, cuero y heno bajo el sol.
La nobleza indómita del bosque hecha perfume.





