En el corazón, la fragancia se vuelve más sofisticada y envolvente. La flor de naranja aporta una sensualidad suave y solar, mientras la flor de loto rosa introduce una delicadeza acuática y elegante. El styrax, con su carácter resinoso y ligeramente balsámico, añade profundidad y estructura, creando un equilibrio entre frescura y carácter que recuerda al ritmo constante del juego.
El fondo es donde la composición encuentra su calma y su elegancia duradera. El pachulí aporta una textura terrosa y refinada, mientras el almizcle blanco envuelve la piel con una sensación limpia y adictiva. Un matiz de musgo prolonga la estela con una suavidad natural que evoca la serenidad después del movimiento.
Torino 24 es energía controlada, frescura luminosa y elegancia contemporánea en perfecto equilibrio.
Una fragancia que se mueve con estilo… y deja una estela que invita a volver a jugar.






