La apertura estalla con la mandarina, chispeante y luminosa, acompañada por la tensión sutil de las hojas de té negro, que aportan estructura y contraste. Es un inicio vivo, casi eléctrico, como el primer impacto visual del rojo intenso frente al gris del acero y el hormigón.
En el corazón, la fragancia se curva y se suaviza. La rosa de Taif, rica y aterciopelada, dibuja la sinuosidad de la escultura, aportando una sensualidad elegante y envolvente. Aquí, el perfume se mueve, respira y adquiere una dimensión casi escultórica sobre la piel.
El fondo revela su carácter más profundo y sofisticado: los rizomas de iris aportan un matiz empolvado y artístico, el cedro sostiene la estructura con serenidad, mientras el ámbar y el azafrán añaden una calidez especiada, vibrante y absolutamente inconfundible. Un rojo que no se apaga, que permanece.
Creada por Arthur Marrast, Red Flamingo es una fragancia que celebra el poder del color, la forma y la audacia creativa. Un perfume para quienes no pasan desapercibidos, para quienes saben ocupar el espacio con elegancia y carácter.
Un rojo que se eleva, desafía y transforma el paisaje.
Arte, movimiento y color convertidos en perfume.




