La salida es brillante y estimulante. La mandarina aporta una chispa jugosa y luminosa mientras la hierba de limón introduce un acorde cítrico verde que refresca y dinamiza la composición.
En el corazón, la fragancia se vuelve más elegante y aromática. El jengibre añade un toque ligeramente picante y vibrante que se funde con las notas de té verde, creando una sensación limpia, serena y muy natural.
El fondo aporta equilibrio y suavidad. El cedro introduce una base amaderada ligera y refinada, mientras el musk blanco envuelve la piel con una estela suave, fresca y confortable.
White Tea es un perfume luminoso y relajante, perfecto para los días de primavera y verano, cuando apetece una fragancia ligera que revitalice el espíritu.
Fresco, cítrico y delicadamente aromático.
Una brisa limpia que acompaña la piel durante todo el día.





