La salida se tiñe de matices frutales oscuros y vibrantes: arándano, zarzamora y grosella negra aportan un acorde jugoso y púrpura, matizado por el frescor aromático de las briznas de enebro. Es una apertura luminosa, fresca y sofisticada.
En el corazón florece una feminidad elegante y misteriosa. La rosa Damasco de Bulgaria despliega su sensualidad aterciopelada, acompañada por racimos de lilas y un susurro de violeta que aporta textura empolvada y profundidad emocional.
El fondo revela la verdadera firma del perfume: dos tipos distintos de aceite esencial de pachulí construyen una base rica, terrosa y refinada, que sostiene la composición con carácter y modernidad.
Sublime Balkiss es un perfume sorprendente y familiar al mismo tiempo. Un homenaje a Balkiss, el verdadero nombre de la reina de Saba: bella, sabia y eternamente hipnótica.
Un chipre elegante que respira misterio y modernidad.
La huella de una reina que nunca deja de fascinar.







